LISBOA PHOTO DIARY

 

Hola chicos!! Como estáis? Espero que la semana esté yendo estupendamente.Hoy os traigo un post de nuestro viaje a Lisboa. Me apetecía mucho compartir con vosotros los lugares que visitamos y el hotel en el que decidimos alojarnos. Este viaje fue muy especial porque probablemente sea el último que hagamos los 3 juntos antes del nacimiento de nuestra segunda hija.

Para alojarnos escogimos el Hotel Zenit Lisboa y he de deciros que ha sido una gran elección por varios motivos: está ubicado en una zona tranquila, rodeada de una gran variedad de tiendas de todo tipo, una amplia oferta gastronómica y además está perfectamente conectado para poder visitar todas las zonas turísticas de interés. Nuestra habitación era super amplia y las camas increíblemente cómodas. Ya sabéis que viajo mucho y normalmente la primera noche descanso fatal por el cambio de cama, pues bien en esta ocasión y por primera vez no me ocurrió, dormimos los 3 fantásticamente bien incluido Itzel que ya sabéis que a mal dormilón no le gana nadie hahaha. Así que… mamis que queráis descansar además de disfrutar de la ciudad, en este hotel lo conseguiréis jejeje.

El metro y la parada de bus está a tan solo unos metros lo que facilita muchísimo la estancia en la ciudad. En mi Instagram pudisteis ver las fotos tan bonitas que hicimos en la habitación para anunciaros que esperábamos una niña y que podes ver aquí.

 

Este viaje fue el primero en el que sentimos que el tiempo fue muy justo y que nos quedamos sin ver todo lo que nos hubiese gustado. Hasta ahora Itzel era más pequeño y se limitaba a ir en el carrito “tranquilo” (por decir algo porque nunca fue un niño muy tranquilo pero no es lo mismo cuando no caminaba) pero ahora que está cerca de los dos años tiene otras necesidades y necesita jugar y tener su espacio y tiempo para divertirse así que hemos comprendido que viajar ahora significa ir a otro ritmo y disfrutar de otra forma a la hora de viajar. Por esa misma razón estamos muy contentos con el hotel, al ser unas habitaciones tan espaciosas intentábamos volver a una hora prudente y así el también tenía tiempo para jugar con todos sus juguetes. Tenia el espacio y las comodidades necesarias para disfrutar.

El primer día llegamos a Lisboa sobre las 5 de la tarde así que una vez hecho el check in en el hotel dimos una vuelta por la zona para ubicarnos y cenamos en un restaurante de comida típica Portuguesa que nos recomendaron.

El segundo día lo dedicamos a visitar la Plaza del Comercio y la catedral y tomarnos el día con tranquilidad para familiarizarnos con la ciudad. De camino a la Catedral nos recomendaron el mirador de Santa Lucía donde hicimos estas fotos y lo cierto es que fue un lugar increíble que merece la pena visitar.

 

 

El tercer día nos acercamos hasta Belém. Para llegar cogimos un tranvía en la plaza del Comercio porque sabíamos que a Itzel le iba a flipar ir en él. Y no nos equivocamos, fue una experiencia fantástica para nuestro pequeño aunque no tan cómoda para los papis. El tranvía va siempre a tope y es necesario llevar el carrito o sillita del bebé plegada así que os recomiendo (en este y en todos los viajes) una silla lo más ligera y plegable posible, lo agradeceréis .

Si os acercáis hasta allí no podéis dejar de visitar por supuesto la torre de Belém, comer las natas en Pasteis de Belém, las más ricas que he probado jamás por cierto, y visitar el monasterio de los Jerónimos y su museo, impresionante. La verdad es que tuvimos un tiempo increíble y pudimos disfrutar de una estupenda comida Portuguesa en una terraza al sol para recargarnos de energía.

Al final del día decidimos ir al Castillo de San Jorge justo cuando Itzel despertó de la siesta pero llegamos demasiado tarde justo cuando acababa de cerrar así que es una de las visitas que tenemos pendientes para nuestra próxima visita a la ciudad. Tenéis que tener en cuenta que la allí amanece mas temprano y junto con que es una hora menos sientes que todo va más rápido en comparación con España por lo que merece la pena madrugar (lo sé, con niños es complicado).

 

El cuarto día lo queríamos dedicar a visitar algún otro lugar cercano y escogimos Sintra. Solo pudimos dar una vuelta para echar un vistazo general porque subir hasta el palacio de la pena con un carrito y una barriga de casi 7 meses era misión imposible (si estáis en nuestra misma situación ni os lo planteéis) así que dejamos para otra ocasión visitar Sintra junto con Cascais y Estoril.

 

Y hasta aquí nuestra visita a Lisboa, espero que os haya gustado y os sirva de breve resumen si vais a pasar unos días por la capital Portuguesa. Much love!

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